miércoles, 9 de febrero de 2011

Vivir para morir...

Hace tiempo había querido escribir acá acerca de la muerte y de lo que ésta implica en nuestra vida, sin embargo hasta hoy logré materializar lo que había estado rondando en mi cabeza.

Tratando de encontrar palabras para lo que siento acerca de la muerte, hallé esta frase de Leonardo Da Vinci "Así como una jornada bien empleada produce un buen sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte" Y esta frase refleja lo que yo  siento acerca de la muerte porque desde hace tiempo he pensado en ella como un momento más de la vida, un momento para el que todos debemos prepararnos, así como nos preparamos para la primera comunión. Y prepararnos no quiere decir que dejemos todas nuestras cuentas saldadas, ni que le pidamos perdón a todas las personas que pudimos haber lastimado; prepararnos implica que debemos tratar de vivir nuestra vida de tal manera que a la hora de nuestra muerte las virtudes que demostramos en vida sean más recordadas que nuestros defectos.

Tal vez lo anterior puede llegar a sonar un poco pretencioso pues nos lleva a tratar de ser perfectos(?), sin embargo en mi opinión esto es a lo que todos deberíamos aspirar. Deberíamos comportarnos de tal manera que dejáramos ver (de una forma absolutamente sincera) nuestros buenos sentimientos, nuestros más bonitos comportamientos y nuestras más grandes sonrisas. Así dejaríamos en los que se atraviesen en nuestro camino una huella, un buen recuerdo. Deberíamos, al final de cada día, estar dispuestos a abandonar este mundo mortal, teniendo la seguridad de que no vamos a dejar cabos sueltos, de que no vamos a dejar heridas en los corazones de los que nos rodean, de que las últimas palabras que cruzamos con nuestros seres queridos fueron palabras dulces y llenas de amor. A veces es difícil, lo sé, pero deberíamos intentarlo, tal vez así dejaríamos de odiar y empezaríamos a amar, dejaríamos de acumular rencores y empezaríamos a acumular  afectos, dejaríamos de pensar en nosotros mismos y empezaríamos a pensar en los otros, tal vez así tendríamos la posibilidad de mejorar la sociedad en la que vivimos.

El mensaje hoy es que vivamos para morir, que vivamos de tal manera que podamos encontrarnos la muerte de frente en cualquier momento y cuando esto suceda tengamos la seguridad de que vamos a ser recordados por nuestros amigos por lo mejor que tuvimos en vida y no por nuestras fallas. Como dijo el escritor austriaco Stefan Zweig "No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. Entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y alegre"

Y termino con un ejemplo, el escritor colombiano que inspiró lo que hoy escribo, David Sánchez Juliao, un personaje todavía un poco desconocido para mi pero que me impresionó por lo que han dicho sus amigos...

http://www.eltiempo.com/entretenimiento/libros/murio-david-sanchez-juliao_8840680-4

No hay comentarios:

Publicar un comentario